«La filosofía es de todos los pueblos de la tierra, es el amor a la sabiduría, es decir, el amar, entender, desde la tradición de mi pueblo, el sentido de la existencia.»
Los empresarios no dan trabajo, al contrario, necesitan el trabajo ajeno, que es el que en verdad crea la riqueza.
Lo cierto es que, sin los trabajadores, las empresas no pueden funcionar ni un solo día
Con la incorporación de las tecnologías algorítmicas y de inteligencia artificial, el peso del trabajo y la carga horaria no solo no se han reducido sino que se ha recrudecido. Lo humano está obligado a someterse a tales ritmos implacables si quiere conservar su fuente de mera subsistencia.