«La filosofía es de todos los pueblos de la tierra, es el amor a la sabiduría, es decir, el amar, entender, desde la tradición de mi pueblo, el sentido de la existencia.»
¿Está en nuestra esencia competir descarnadamente con el prójimo?
¿No hay tendencia natural a la cooperación, a la solidaridad, a la vida en comunidad?
¿Por qué algunos insisten, para legitimar las leyes de la oferta y la demanda, en que somos egoístas por naturaleza?